8 maneras de nutrir tu espíritu creativo

8 maneras de nutrir tu espíritu creativo

¿Cuántas veces te has dicho palabras que no mereces? Vox pópuli es que uno es el peor crítico de sí mismo ¿De qué manera podemos evitar la dañosa autocrítica? ¿Cómo ser miembro del equipo del “vaso medio lleno”? ¿Qué hacer para sostener ideas en el universo del “vaso medio vacío”? Es momento de mutear esa voz fastidiosa e insistente que gira y reverbera en tu cabeza. Ahora es hoy.

El optimismo hará tu vida más agradable y por proceso osmótico la de otros. Ten presente que más y mejores ideas sucederán si el escenario –ámbito e individuos– facilita las condiciones para el desarrollo de la creatividad. A continuación, 8 maneras de nutrir tu espíritu creativo. Vamos, ¡qué es posible!

1. Siembra optimismo:

Sin dudas, favorecer las emociones positivas contagia. Un solo pensamiento positivo estimula la producción de neurotransmisores y hormonas beneficiosas que colaborarán en tu autoestima y en la de los demás.

2. ¡Al diablo con la suerte!:

Reemplaza la expresión “suerte” por “hallazgo feliz”; suple “fortuna” por “trabajo y energía” para aumentar las probabilidades de dar o encontrar con esa idea o proyecto. Las cosas nunca marchan tan bien ni tan mal como creemos. Nada puede darse por sentado, todo hay que ganárselo. Alimenta tu fuerza de voluntad y espíritu de conquista para tomar la iniciativa.

3. Mantén el deseo de aprender:

Aprender a aprender no tiene que ser una actividad desapasionada. Tiene que ser el motor para la curiosidad y para la exploración. Sé curioso, pregunta y vuelve a preguntar. Pregunta todo como si fueras un niño.

4. Hazte cargo de tus responsabilidades:

Yo soy (tu eres) la principal solución para construir el ecosistema favorable para el desarrollo del pensamiento creativo.

5. Mira las cosas con distancia:

Hay ocasiones que no tiene mayor sentido clavarse en la textura. Por el contrario, dar un paso hacia atrás es de gran utilidad para visualizar el todo y entender hacia donde va el proyecto o la idea.

6. Todo tiempo pasado no fue mejor:

Vive el aquí y ahora. Disfruta el presente aprendiendo de tus éxitos y fracasos. No dejes pasar oportunidades y, sobre todo, no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

7. Ve las cosas como son:

Ni tanto ni tantito. Deja de ver el vaso medio vacío. Suscríbete al club de los hacedores del vaso medio lleno. ¡Pilas!, el mundo es una zona de promesas.

8. Si no estás convencido, haz como que sí:

Expresa tu gratitud con quienes han colaborado contigo, incluso si su aporte no fue significativo para tu idea o proyecto.

No olvides que todo cambio comienza por uno mismo –hazte cargo de tus responsabilidades–, por lo tanto, si quieres cambiar o mejorar una situación, cualquier procedimiento encaminado a ello ha de esta basado en generar pensamientos diferentes que produzcan cambios en esa realidad –ve las cosas como son–. En otras palabras, es menester estimular la creatividad –¡al diablo con la suerte!–.

Para no repetir y hacer lo de siempre para obtener los resultados de siempre –todo tiempo pasado no fue mejor–, necesitamos activar la creatividad. Para innovar y conseguir resultados muchos mejores, –mira las cosas con distancia– es fundamental entrenar el músculo creativo y salir a cocrear.

Hay quienes prefieren vivir sin ningún tipo de actitud creativa, y lo que es peor, frenando la actitud de los demás. Pero no hay comparación. Es mucho más apasionante ir pensando continuamente qué se puede cambiar –mantén el deseo de aprender–. Cambiar es posible, no es que sea fácil ¡no es nada fácil! Requiere un montón de esfuerzo, de tiempo y de trabajo –siembra optimismo–. Cambiar es posible. El cambio es posible.

Marcar la diferencia siempre está en el hombre –si no estás convencido, haz como que sí–solo es cuestión de que lo creas.

 

Vía:https:Soy marketing

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