¿Cómo piensa un diseñador?

¿Cómo piensa un diseñador?

¿Cómo piensa un diseñador?… Todos lo hemos preguntado alguna vez, y más nosotros los diseñadores para podernos entender y entender la realidad. 

Bueno, sabemos que el diseñador observa todo y por definirlo de alguna manera, piensa a través de los sentidos. Es decir, está mayormente condicionado por sus sentidos para activar su creatividad y poderla proyectar. Veamos, mediante estos “canales” recibe la información, la asimila y empieza a interpretarla, y gracias a esto percibe la realidad, la recrea y la imagina… justo para ofrecer finalmente una solución llamada: objeto de diseño.

Por supuesto, la forma de pensamiento es divergente, utilizamos la imaginación, nos iluminamos cuando encontramos el camino hacia la idea correcta. Somos creativos, y todo el mundo lo es, la diferencia es que los diseñadores utilizamos el enfoque creativo para visualizar de forma estratégica una solución, es decir, también integramos el pensamiento lineal.

Aunque no está escrito en ningún manifiesto que “el diseñador debe ser hiperactivo”, de alguna manera lo es… a lo que me refiero es que nuestra mente curiosa, nunca deja de trabajar. Siempre está dandole vuelta a las ideas, resolviendo problemas, o relacionando conceptos, o buscando imágenes. En otras palabras, la mente del diseñador es un caos, y debe serlo para ir desenredando poco a poco el sentido y la función de los objetos.

También otra característica en la forma de pensar de los diseñadores es que objetivamos las necesidades del entorno. Esto es, una vez que hacemos conscientes los vacíos del contexto, los volvemos un objetivo, y ese objetivo finalmente se traduce en la configuración de nuestros diseños que viene a resolver esos vacíos. Ahora, todo ese proceso de configuración (o proceso creativo) lo podemos percibir de forma utópica como de “completa libertad”, y digo “utópica” porque en realidad es todo lo contrario.. el proceso creativo lo estructuramos conforme las condicionantes del entorno, y las condicionantes de la pieza de diseño (que está pensada para un usuario o audiencia). Así que frente a esto, nuestra forma de pensar es la de un mediador, que bien nos muestra como el estratega que ajusta todas las condicionantes para crear el diseño más óptimo.

Ya por último, está claro que el diseñador no piensa igual que el cliente. Solo por hacer un contraste, el cliente piensa más en términos de “marketing”, por ejemplo, busca asesoramiento ya sea para su marca, servicio o producto, busca lograr algún beneficio (principalmente económico, lo que nos inclina hacia un pensamiento lineal). Del otro lado de la moneda, el diseñador, no solo piensa y resuelve conforme a ese instrumento de marketing, sino que evalúa todas las realidades posibles para tomar el rol de asesor, sirviendo de apoyo para una consensuada toma de desiciones. El diseñador piensa de una manera más ágil, más dinámica, más pertinente, ¡claro!  porque ya pasamos por el caos y el orden.

Vía roastbrief

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