Neuromarketing olfativo, un mundo fascinante por explorar

Neuromarketing olfativo, un mundo fascinante por explorar

No todas las empresas tienen productos tan atractivos a la vista como los coches, los alimentos o las prendas de moda. ¿Cómo lograr llegar al consumidor con productos poco visuales? Existen cada vez más hallazgos en neuromarketing que han ayudado a desarrollar técnicas de marketing olfativo para llegar a los potenciales clientes mediante el sentido del olfato y otros sentidos. ¡Conoce aquí las técnicas más destacadas en aromarketing!

 

El sentido del olfato es uno de los menos explorados y explotados en Internet, algo similar a lo que ocurre también con el gusto y el tacto. Lo curioso es que el olfato humano es nuestro sentido más primitivo y potente, capaz de despertar en nosotros respuestas inconscientes como miedo, placer, atracción, asco, relajación…

 

Ni los smartphones más modernos incluyen por el momento un difusor que permita transmitir aromas. ¿Cómo inspirar sensaciones olfativas sin ello? Por suerte, el cerebro es capaz de experimentar algo sin necesidad de su presencia, mediante recuerdos o a través de la imaginación. El reto del neuromarketing olfativo es llegar a provocar esas sensaciones de manera indirecta.

 

Por suerte, no todo son inconvenientes. Una de las grandes ventajas de potenciar el sentido del olfato es que está demostrado que los olores permanecen mucho más tiempo en la memoria del consumidor que los estímulos visuales. El olfato tiene un increíble poder de impacto, que lo convierte en algo muy importante, no solo para aquellos que quieran promocionar productos directamente vinculados a la industria aromática, sino incluso para otros productos.

 

nescafe-magiya-small-81290.jpg

 

Por ejemplo, el café es un producto de alimentación que podría centrarse en transmitir su aspecto visual, su textura o su sabor, sin embargo aprovechar el aromarketing puede marcar la diferencia.

 

Este anuncio de Ford es un ejemplo de cómo el marketing olfativo puede incluso conquistar industrias totalmente alejadas de los perfumes, como la del automóvil. Esta campaña se basa precisamente en apelar a ese olor a nuevo que tanto nos gusta, y que es fácil de notar cuando compras un coche. ¿Quién no lo ha sentido?

 

 

 

 

 

Veamos algunas técnicas que se pueden emplear:

 

Todas las técnicas de neuromarketing olfativo que exploraremos se basan en realidad en la sinestesia, es decir, la capacidad del cerebro de asimilar de manera conjunta percepciones producidas por diferentes sensaciones. Por ejemplo, una experiencia sinestésica permitiría sentir un olor dulce al tocar una superficie suave. Si bien normalmente esta asociación llevada al extremo se considera inusual, en realidad todos de una manera relativa realizamos asociaciones mentales. Podemos recordar un olor fresco al ver una rosa, o imaginar un olor desagradable si vemos una imagen de un excremento.

 

La Literatura ha empleado el recurso literario de la sinestesia durante muchos siglos. Los poetas siempre han encontrado insuficiente el lenguaje de las palabras, y mediante recursos como éste han podido sentir que alcanzaban a expresar aquello que se escapaba a cualquier explicación lógica. Los expertos en marketing de este siglo son los nuevos poetas, capaces de despertar sensaciones a pesar de las limitaciones de los medios con los que contamos. Echemos un vistazo a las técnicas más importantes que emplean para aprender a desarrollarlas.

 

Storytelling

Seguro que aún permanece en tu recuerdo con claridad más de un recuerdo olfativo de tu infancia. El perfume de tu abuela cuando te daba un beso, el aroma de los melocotones o naranjas de tu pueblo, o el olor a tierra mojada cuando salías a jugar después de llover. Si te ha venido a la mente algún recuerdo y su aroma asociado, entonces significa que estas breves sugerencias de relatos te han inspirado.

 

En caso de que no sea así, podrías pensar en algunas clásicas imágenes que sirvan para activar el recuerdo en tu potencial cliente. El cerebro funciona por conexiones sinápticas, de manera que si logras transmitir una imagen mediante un relato, y que esa imagen se vincule en la mente de tu audiencia con un recuerdo olfativo, habrás dado con el botón de su cerebro para despertar de nuevo esa sensación aromática.

 

Imágenes olfativas

 

aromarketing-cafe.jpg

 

El uso de una imagen puede también ayudar a potenciar el sentido del olfato. El cerebro asocia ese humo que sale del café con su aroma, así que resulta mucho más fácil imaginar cómo huele que si la imagen no tuviera dicho humo blanco.

 

Empatía

Nuestras neuronas espejo se activan de manera inconsciente cuando vemos a una persona sintiendo algo. Si vemos un vídeo de alguien riendo, es más fácil que riamos, y también sentimos cierto dolor si vemos a alguien sufrir. El neuromarketing olfativo también funciona mediante la activación de la empatía. En otras palabras, si muestras a alguien sintiendo el aroma de unas flores, es más fácil que la audiencia sienta también como si las oliera.

 

Este anuncio de Adolfo Domínguez es un buen ejemplo:

 

 

 

La técnica definitiva: los dispensadores de olor

 

Cacaolat realizó una campaña en Barcelona colocando una marquesina con dispensador de aroma, y Dunkin’ Donuts es otro ejemplo en la misma línea. Este vídeo muestra lo que hizo la marca de dulces para atraer con el olfato en un autobús de Seúl. Consiguió aumentar en un 16% las visitas y en un 29% el consumo de café en una de sus tiendas gracias a esta campaña de marketing.

 

 

 

 

 

También hay muchos comercios que han empezado a incluir dispensadores en sus locales, para dar preferencia a ciertos olores sobre otros. En la cadena Starbucks en Estados Unidos, que se dieron cuenta que el olor de ciertos quesos que venían incluidos en ensaladas que ofertaban, tapaban totalmente el olor del café y los bollos al entrar las visitas al café. Tuvieron que cambiar esto, y por eso seguro que habrás comprobado que sus locales tienen un agradable ambiente con aroma a café. También muchos centros médicos e incluso bancos cuentan con dispensadores de olor para aumentar el bienestar de las visitas y transmitir confianza.

 

En Londres, el diseñador de camisetas Thomas Pink, perfuma sus tiendas con olor a lino. Disney también ha utilizado con frecuencia el marketing olfativo en sus parques temáticos. Desde hace más de 15 años, si vas a Disneyland París puedes notar ciertos olores que potencian el interés por comer palomitas. Esto es gracias a unos dispensadores, que sin duda tienen un efecto directo en las papilas gustativas, que segregan saliva al momento y aumentan la sensación de hambre.

 

Vía blog.acuerdocreativo

Comparte y comenta en tus redes socialesShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone

Comentarios

comentarios